El Perro Negro de Felipe II

  • October 25, 2009 11:58

elescorial

Hacia 1580, mientras se acababa la construcción del monasterio que tan famoso ha hecho a este lugar de la sierra madrileña, los monjes que ya se aposentaban en el citado lugar, manifestaron haber visto por las noches a un perro negro que daba grandes saltos a la luz de la luna cuyo aullidos de ultratumba eran rotundamente audibles.

perronegro

Los citados aullidos se escuchaban también en los subterráneos del monasterio, bajo los aposentos de Felipe II. Cuentan que uno de los religiosos, el padre Villacastín, ayudado de tres monjes, atrapó al perro, el cual pertenecía a un cortesano de aquellos que acompañaban al monarca por todo lugar donde éste colocara sus reales posaderas. Sujetado por un cuerda que acababa en un collar, mostraron el perro al Rey en cuyo imperio no se ponía el sol y el capricho real decidió mandar ahorcar al can en una de las ventanas del monasterio, a la vista de todo el mundo, donde permaneció colgado hasta pudrirse. Parece ser que su Majestad vio en el perro negro a la reencarnación de Can Cerbero, el mitológico monstruo que protegía el acceso al Averno.

Evidentemente el perro, mientras era ejecutado, no mantuvo el silencio que el rey debía esperar, lo cual parece ser que dio una fuerte impresión. A partir de ese momento, el rey veía al perro mientras se sucedían los peores hitos de su vida como pudieron ser la muerte de su mujer como en los días de su agonía.

Cuentan que el rey, postrado por la gota, mantuvo el siguiente dialogo con uno sus asesores:

- Y el perro negro ha vuelto a presentarse?
- Señor, desde que el padre Villacastín le dio caza y V.M. dispuso que le ahorcasen, no se le ha vuelto a ver en el Monasterio
- Yo le veo y le oigo en todas las partes, sus ladridos me despiertan. Es preciso hacer conjuros para que no vuelva, me causa miedo.

Ovni en Galicia

  • October 1, 2009 10:33

La Tormenta

  • September 15, 2009 15:05

La historia que váis a conocer hoy, me la contó un buen amigo mío hace mucho tiempo. Aunque los hechos que en ella se relatan sucedieron hace apenas… 10 minutos.

Pero… ¿cómo es posible que alguien me contara hace 20 años lo que sucedió hace unos minutos?

Extraño, ¿verdad?

Tendrás que esperar hasta el final para comprender tal enigmática cuestión. Aunque pensándolo bien no sé si esta historia tiene final.

Silvia y Frank, un matrimonio joven, se volvieron los nuevos propietarios de aquella casa construída hace años, muchos años en zonas rurales.

- ¡Guau! Esta es la casa de nuestros sueños, Silvia - Exclamó Frak.
- Sí, nuestro pequeño palacio.

El hombre de la inmoviliaria les estaba relatando sobre los muebles y el año en el que se construyó aquella casa. Pero Silvia le interrumpió - ¿Quién es el hombre del cuadro? -.

Silvia se refería a un lienzo que estaba colgado justo encima de la chimenéa. En él, bajo un cielo azul y un sol radiante, covijaba la sombra de un roble, que asomando por detrás del tronco, se veía la figura de un misterioso hombre que parecía tener, una pala entre sus manos.

-¿Está usted segura de ver allí un hombre? - preguntó el hombre de la inmoviliaria.
-Claro, detrás del árbol, ¿no lo ve? Asoma la mitad del cuerpo, es extraño- contestó Silvia - un día tan bonito, y esa sombra ahí. No sé, mo me gusta.

Frank le recomendó a Silvia que dejara de mirar el cuadro. Y el hombre de la inmoviliaria se asomó pro la ventana, anunciando que oscurecería en poco tiempo y que habría una tormenta.

-No lo creo, veo muchas estrellas en el cielo, no caerá ninguna gota- dijo Eric.
-Hágame caso, habrá tormenta. Por cierto, en el armario de su habitación tienen una vela.

El hombre de la inmoviliaria subió a su coche y salió de la entrada del terreno de aquella casa. Perdiéndose lentamente en la oscuridad de la noche.

Poco tiempo después, Frank descubrió a Silvia observando el cuadro de nuevo, no dijo nada sobre esa escena.
- Silvia, creo que tenemos que celebrar.
- No me gusta este cuadro.
-Entonces vas a dejar de verlo.

Justo en ese momento se fue la luz en toda la casa. Frank sólo dijo -¡Uf! No lo ví venir-. Frank recordó lo que el hombre de la inmoviliaria le dijo: “En el armario tienen una vela”. -Espera, enseguida vuelvo- dijo Frank.

Frank, un tanto extrañado, pensando que se trataba de una gran casualidad, caminó entre los muebles tapados con enpolvadas sábanas en busca de la vela.

Cuando llegó a la puerta del armario, sacó la llave, pero no abría la puerta. Esto desesperaba a Frank. Intentaba abrirla con otra llave, y con otra. La puerta del armario… se abrió sola. Frank se sorprendió.

En el interior del armario, como colocada para ser vista, una única vela. Frank, aún de contrariado, agarró la vela y la encendió. Al llegar al salón, Silvia, su esposa, no estaba. Frank preguntaba en voz alta: “¿En dónde estás, cariño?” y no obtuvo respuesta.

- Oye, Silvia, como broma ya está. He escuchado ruidos en la planta superior-Después, las palabras de Frank encontraron una respuesta. Había escuchado un fuerte golpe en la planta superior.
-¡¿Qué haces allá arriba?!- preguntó Frank con furia.

Después de pensar un poco, Frank se dio cuenta de que su esposa le jugara tal broma no era probable, porque a Silvia no le gustaba ese tipo de bromas. Y era lo bastante miedosa como para aventurarse en la oscuridad de una casa que apenas conocía.

Frank subió las escaleras sin perder la vista al frente. Cada egundo que pasaba era una prueba más de que algo extraño estaba sucediendo.

Frank se sorprendió y se asustó tanto que contuvo la respiración al ver de reojo una sombra cruzando una puerta. Quizás fue una vista óptica producto de la luz de la vela reflejada a los barandales de la escalera. O quizás alguien más estaba allí con él y con su mujer.

Frank trataba de calmarse y de respirar, tiritaba de miedo. -¡Silvia, esto ya no tiene gracia!- Un ruido fuerte se escuchó abajo en el salón, algo parecía ser arrastrado lentamente.

-¡¿Estás ahí abajo, Silvia?! ¡Joder! ¡Dime que estás ahí abajo!

Se escuchó un grito de mujer en la planta baja. - ¡Joder! Exclamó Frank bajando rápidamente las escaleras, sabía que era su mujer la que gritó. No era una broma, no estaba escondida, no estaban solos. Alguien más estaba allí con ellos, y quien fuere esa persona, había hecho algo terrible.

Frank vio un sendero de sangre que llevaba a la chimenéa y en el interior de la misma una persona temblorosa estaba cubierta por una sábana ensangrentada. -¿Cariño?- Frank se acercó muy despacio, instintivamente, Frank levantó la vista y clavó sus ojos en el cuadro que tanto había llamado la atención de su mujer. No podía creer lo que veían sus ojos. Se acercó más para asegurarse de lo que estaba viendo, ahora el que temblaba era él. Extendió su mano cubierta de sera y agarró con muco cuidado la sábana.
-Cariño, ¿qué ha pasado?- preguntó Frank.

¡Frank! ¡Que tu mujer etá muerta! Frank reaccionó con un grito.

Sí, querido Frank, tu mujer está muerta, al igual que tú. Y ha sido un auténtico placer hacerlo con mis propias manos. ¿Recordáis el cuadro? El del cielo azul, un roble y una extrña sombra que parecía ser un hombre con una pala. Pues ven, parece ser que ha sufrido un cambio.

Normal. El joven muchacho no daba crédito. Ese cielo se haía cubierto de nubes negras, destellantes relámpagos que iluminaban el roble. Y junto al tronco, en la tierra, dos fosas. Una de ellas vacía, y la otra… pues digamos que ya tenía inquilina. Ah, por cierto, una cosa más: Ni rastro de la sombra.

-Ya les advertí, parece que habrá tormenta.

Perdón, os presento a mi fiel querido amigo Damián. Él es el que me contó la historia hace 20 años. Justo antes… de que yo muriera.

Desde entonces hemos pasado juntos cientos de tormentas.

-Y muchas más que pasando, señor.

No lo dudo, amigo mío. Por eso os decía al principio que no sé si este es el final de la historia, quizás, el verdadero final, llegue para vosotros… junto a la próxima tormenta.

FIN.

Raquel Nalvaiz : Contactada OVNI

  • July 6, 2009 8:14

El Fantasma de Tantallon

  • March 29, 2009 8:11

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Atravesando paredes

  • March 9, 2009 18:39

Fantasma en una carretera portuguesa

  • February 8, 2009 18:57

Noche cerrada en una carretera comarcal portuguesa.

Tres personas ocupan un automovil que circula por esa carretera.

En una curva ven a una persona que hace autostop. Paran a recogerla.

¿Será el fantasma de la curva portuguesa?

Vean el siguiente vídeo. Tengan paciencia el fatal desenlace ocurre al final…

La Leyenda del Hombre sin Cabeza

  • January 28, 2009 22:42

Cuentan que por ahí del año de 1856, en uno de esos pueblos alejados de la entonces montañosa y desierta sierra de Monterrey, México, sucedió que dos hombres lugareños se disputaban el amor de una bella mujer llamada: Margarita Garza, llamados respectivamente Ponciano Arriaga y Federico Loera

Era tanto el amor y el cariño que esos dos hombres tenían a Margarita que no había día en que sus miradas retadoras no se cruzaran.

Lo que no sabían estos dos hombres que el corazón de Margarita pertenecía a otro muchacho de ese mismo pueblo llamado Lorenzo Antonio Sánchez, un extraordinario jinete que montaba que tenía un rancho llamado "La Cruceta” a las afueras de Monterrey.

Dicen que cuando Antonio se dió cuenta del amor que Margarita en silencio le profesaba, le correspondió totalmente en sus sentimientos y  se la llevó a su rancho en una noche con luna llena a su rancho, para ser felices solos y amarse profundamente. Sin embargo, los padres de Margarita se negaban totalmente al romance entre el humilde Antonio y la doncella, pues los predilectos para ellos eran precisamente alguno de los otros dos hombre en disputa

El padre de margarita, y mucho menos aquellos dos hombres a quedaron tranquilos y no iban a dejar en manos de aquel muchacho a Margarita, así que aquel viejo en complicidad de Ponciano y Federico acordaron un plan para deshacerse de Antonio y quitarlo del camino.Fue así que una noche, y con algunos pesos de por medio, aquellos otroras rivales y ahora compañeros irrumpieron en aquel alejado rancho de "Las Crucetas, mientras Margarita se encontraba dormida atraparon a Antonio y una nube de puñetazos le llovió sobre su rostro sin darle oportunidad de ver a sus agresores ni mucho menos de defenderse,

 La golpiza fue tan tremenda al grado de que los golpes y los gemidos de Lorenzo Antonio despertaron a Margarita, pero para cuando quiso salir, solo atinó a ver que mientras uno de los agresores agarraba a Antonio fuertemente el otro no dejaba de darle golpes en la cara hasta dejarlo caer como un guiñapo, La chica, del susto, se quedo paralizada ante tremenda golpiza y no sabía que hacer, como tiro de gracia, una filosa hoja de un machete que uno de aquellos desgraciados cargaba, brillo a la luz de la luna para pasar finamente por el cuello de aquel joven brutalmente asesinado, la cabeza de Lorenzo Antonio rodó por el cesped limpiamente cortada ante el grito de Margarita que dejo escapar un alarido de horror e impotencia

Aquellos cobardes al descubrirla la tomaron y se la llevaron, no sin antes echar un vistazo al cuerpo decapitado de Antonio, y esbozando una cínica sonrisa en complicidad se retiraron de aquel lugar, sin darse cuenta; éstos, que la cabeza del muchacho, con la leve luz de la luna, alcanzó a distinguir los rostros de sus asesinos.

La noticia del asesinato se dio a conocer a nivel regional, más nunca se supo de los asesinos y así, éstos, recibieron el dinero acordado del padre de Margarita, y ahora sólo quedaría pendiente la disputa entre ellos sobre quién habría de ser el merecedor de las caricias de aquella chica; quién por cierto, al paso de los días se le vió marchitada y seca.

No pasó más de una semana desde el asesinato, cuando en una noche se oyó y se le vió galopar cerca de aquel pueblo un caballo negro, pero la sorpresa es que los que lo vieron no daban crédito cuando repararon que el hombre que lo jineteaba ¡NO TENÍA CABEZA!

Una hora después de la aparición el cuerpo de Ponciano Arriaga se localizó decapitado y tasajeado en una de los atajos de aquel pueblo, mientras que casi al mismo tiempo, cerca de la casa de margarita; hallarón el cuerpo inerte,  de Federico Loera… ¡Los dos fueron decapitados con la misma saña!

Afuera de la casa de Margarita, se encontraba un remolino de gente, entre curiosos, algunos de la policía montada y una avalancha de reporteros, pués la puerta principal de madera, de la casa; fue quebrada y dentro apareció el cuerpo del padre de la doncella, aparentemente su cuerpo sin sangre ni huellas de violencia, pero si su rostro reflejó que antes de morir tuvo la impresión más fuerte de su vida que fue lo que le causó el infarto que lo condujo hasta la muerte.

Finalmente aquellos canallas pagaron caras sus malditas acciones y la osadía de invadir y mancillar un amor puro, pagando con la misma moneda, la muerte… pero, la gente extrañada se preguntaba ¿Quién los mató?, ¿Tenían algo que ver con el asesinato del joven Lorenzo Antonio?, ¿Dónde quedó margarita, se la llevó el jinete?, ¿Porqué desapareció?, ¿Ella fue la causante de todo eso? o ¿Está muerta?…

Nadie supo responderse esas preguntas ni mucho menos con el paso del tiempo quedó aclarado, pero cuentan algunas versiones, y casi la mayoría coincide, que aquella noche el jinete sin cabeza apareció para vengarse de sus asesinos, y que sin en vida le arrebataron el amor de Margarita, más allá de la muerte no pudieron lograrlo, pues el Jinete sin Cabeza además de cobrarse la mala jugada se llevó a su amada lejos muy lejos, cuentan que nadie jamás volvió a ver a Margarita ni a aquel jinete extraño por el pueblo ni por lugares circunvecinos: dicen que se marchó al más allá, a todo galope; en brazos de su amado, para seguirse amando como jamás lo hicieron en vida.

La Santa Compaña

  • January 24, 2009 7:44

Según cuentan leyendas procedentes de Galicia, la Santa Compaña es una pequeña comitiva nocturna de dos filas de espíritus (según algunos almas de muertos) que portan cada uno una lámpara a cuya cabeza iría una persona viva que lleva una cruz y un caldero condenado a vagar por las noches hasta encontrar en el camino de la comitiva a otra persona viva al que entregaría la cruz y el caldero.

Mientras encuentra a esa persona, la persona que inicia la comitiva irá palideciendo y adelgazando sin que tenga conciencia de su actividad nocturna. La persona elegida para encabezar la Santa Compaña no puede descansar ninguna noche por lo que acabará muriendo sino encuentra en su camino a nadie al que entregar los objetos que porta (la cruz y el caldero).

La comitiva se mueve rezando (suele recitar un rosario) y tocando una pequeña campanilla.

La Escalera de Santa Fé

  • January 18, 2009 16:57

En 1853, las “Hermanas de Loreto” fundaron en la ciudad de Santa fe, Estados Unidos, la Escuela de Nuestra Señora de la Luz (Loreto), para la educación de niñas.

El establecimiento prosperó y, años después, las monjas decidieron construir una capilla dedicada a su Patrona.Optaron por el estilo gótico, a imitación de la famosa Sainte Chapelle de París.Cuando la obra concluyó, las religiosas vieron que el arquitecto había cometido un error: no había pensado en la necesidad de diseñar una escalera de acceso al coro, situado a diez metros de altura.

Las dimensiones de la capilla y la altura del balcón impedía el uso de una escalinata convencional. Ante la opción de usar una simple escalera de mano o reconstruir toda la capilla, las buenas hermanas rezaron a San José, el santo patrón de los carpinteros.

Un día un carpinero llegó montado en un asno, trayendo su caja de herramientas en la mano. Fue contratado en seguida para hacer una obra considerada imposible. El carpintero trabajó durante  seis meses y construyó una escalera única, sin ninguna ayuda, que se sustenta sin ningún punto de apoyo, sin soporte central, sin clavos ni pegamento con una madera que ha sido analizada y no guarda concordancia con ninguna conocida en la región.

Dicen que ese carpintero era San José: construyó la escalera y desapareció misteriosamente antes de recibir su paga.


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