He visto el “enfrentamiento” entre Pío Moa y Carmelo Encinas. Pío se limitó a hacer un análisis histórico, dando una serie de datos y, a la vista de tales referencias, llegó a calificar al presidente Zapatero como delincuente. Es decir, la conducta de Zapatero, tal como la describió Pío Moa, –con datos y fechas—era perfectamente encajable o subsumible en la que el Código Penal tipifica como delictual. Cierto que ni era laudatoria para Zapatero ni para el PSEO ni incluso para el Partido Popular, pero –repitámoslo—la calificación de delincuente era la deducción derivada de hechos y datos irrefutables e incontestables.
Hechos y datos irrefutables e incontestables, dígalos Pío Moa o cualquier otra persona. Por tanto, tratar de descalificar a Pío Moa por su pertenencia a GRAPO en su juventud es descender a los argumentos “ad hominem” que nada tienen que ver con la conducta de Zapatero como presidente del Gobierno o como Secretario General del PSOE en la oposición.
Así, Carmelo Encinas, trató de distraer la atención sobre los gravísimos hechos históricos atribuidos e imputables a Zapatero mediante la descalificación de la persona que relata los “hechos delictuales”. Por tanto la argumentación de Carmelo no pase de una treta de perdedor para disimular el fondo del asunto, que es lo importante.
A Pío Moa hay que discutirle o rebatirle los datos y los hechos e incluso a interpretación de los mismos. Pero eso nadie lo hace porque no he visto que su argumentación tenga fallas. Es más, parece que lo que molesta es que toda esa arquitectura argumental de Pío Moa provenga de una persona que viene experimentada de las falacias o sofismas de la izquierda. Ya es hora de llamarle a las cosas por su nombre y Pío Moa y otros como Agapito Maestre lo hacen.
No está justificado, no obstante, ni para Moa ni para nadie, perder los papeles y llamarle “gilipolla” a Encinas. Eso lo deducirán los oyentes sin mayores esfuerzos. Bien por Pío Moa; mal por Carmelo Encinas.
Moa quedó muy bien cuando llamó gilipollas a Encinas, porque sin duda lo es. Y siguió quedando bien cuando le pidió disculpas… para machacarle aún más con argumentos y sin insultos
He visto el “enfrentamiento” entre Pío Moa y Carmelo Encinas. Pío se limitó a hacer un análisis histórico, dando una serie de datos y, a la vista de tales referencias, llegó a calificar al presidente Zapatero como delincuente. Es decir, la conducta de Zapatero, tal como la describió Pío Moa, –con datos y fechas—era perfectamente encajable o subsumible en la que el Código Penal tipifica como delictual. Cierto que ni era laudatoria para Zapatero ni para el PSEO ni incluso para el Partido Popular, pero –repitámoslo—la calificación de delincuente era la deducción derivada de hechos y datos irrefutables e incontestables.
Hechos y datos irrefutables e incontestables, dígalos Pío Moa o cualquier otra persona. Por tanto, tratar de descalificar a Pío Moa por su pertenencia a GRAPO en su juventud es descender a los argumentos “ad hominem” que nada tienen que ver con la conducta de Zapatero como presidente del Gobierno o como Secretario General del PSOE en la oposición.
Así, Carmelo Encinas, trató de distraer la atención sobre los gravísimos hechos históricos atribuidos e imputables a Zapatero mediante la descalificación de la persona que relata los “hechos delictuales”. Por tanto la argumentación de Carmelo no pase de una treta de perdedor para disimular el fondo del asunto, que es lo importante.
A Pío Moa hay que discutirle o rebatirle los datos y los hechos e incluso a interpretación de los mismos. Pero eso nadie lo hace porque no he visto que su argumentación tenga fallas. Es más, parece que lo que molesta es que toda esa arquitectura argumental de Pío Moa provenga de una persona que viene experimentada de las falacias o sofismas de la izquierda. Ya es hora de llamarle a las cosas por su nombre y Pío Moa y otros como Agapito Maestre lo hacen.
No está justificado, no obstante, ni para Moa ni para nadie, perder los papeles y llamarle “gilipolla” a Encinas. Eso lo deducirán los oyentes sin mayores esfuerzos. Bien por Pío Moa; mal por Carmelo Encinas.
Moa quedó muy bien cuando llamó gilipollas a Encinas, porque sin duda lo es. Y siguió quedando bien cuando le pidió disculpas… para machacarle aún más con argumentos y sin insultos